El ovino y la Semana Santa

 

Ahora que hemos dejado atrás los días festivos de la Semana Santa es el momento de hacer una reflexión sobre la importancia que debía tener en aquella época el ganado ovino en tierras de Jerusalén a juzgar por las costumbres reflejadas en sus escrituras y las constantes referencias directas e indirectas al mismo.

Con el domingo de Resurrección, el Cristianismo puso fin a los siete días de mayor trascendencia de su religión, los días en los que se conmemora la Pasión y Muerte de Cristo, la Semana Santa.

Y, ¿qué tiene que ver esto con el ovino, os preguntaréis?

Pues bien, la figura de Jesús como cordero de Dios es una metáfora muy utilizada por el cristianismo y el judaísmo, representando su muerte en la cruz  el sacrificio del cordero en nombre de la Humanidad para la redención de los pecados y la salvación de los hombres.

Cuando a Jesús se le llama el Cordero de Dios en Juan 1:29 y Juan 1:36, es en referencia a que Él es el perfecto y último sacrificio por el pecado.

Por otra parte, el sacrificio de corderos jugaba un papel muy importante en la vida religiosa judía y su sistema sacrificial.

Juan el Bautista se refirió a Jesús como “El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29),

El sacrificio del Cordero de la Pascua y la fiesta de la Pascua era una de las principales fiestas judías y una celebración en recuerdo de cuando Dios liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto. De hecho, el matar al Cordero de la Pascua y aplicar su sangre en los postes de las puertas de las casas, (Éxodo 12:11-13), viene a significar que aquellos por quienes Él murió están cubiertos por Su sangre, protegiéndolos del ángel de la muerte.

Además, cada mañana y tarde en el Templo de Jerusalén, era sacrificado un cordero por los pecados del pueblo (Éxodo 29:38-42). Estos sacrificios diarios, como todos los demás, eran simplemente para señalar a la gente el futuro y perfecto sacrificio de Cristo en la cruz.

Por otra parte, la hora de la muerte de Jesús en la cruz, corresponde a la misma hora cuando se llevaba a cabo el sacrificio de corderos de la tarde en el Templo.

Los profetas Jeremías e Isaías del Antiguo Testamento, anticipaban la venida de Aquel que sería traído “…como cordero inocente que llevan a degollar…” (Jeremías 11:19; Isaías 53:7) y cuyos sufrimientos y sacrificio proveería la redención para Israel.

Desde luego, esa Persona que fue anunciada por los profetas del Antiguo Testamento no era otro que Jesucristo, “el Cordero de Dios”.

El sacrificio de corderos jugaba un papel muy importante en la vida religiosa judía y su sistema sacrificial. De ahí que Juan el Bautista se refirió a Jesús como “El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29),

Por último, en el Templo de Jerusalén. Cada mañana y tarde era sacrificado un cordero por los pecados del pueblo (Éxodo 29:38-42).

Para terminar, cabe destacar a los profetas Jeremías e Isaías del Antiguo Testamento, cuyas profecías anticipaban la venida de Aquel que sería traído “…como cordero inocente que llevan a degollar…” (Jeremías 11:19; Isaías 53:7) y cuyos sufrimientos y sacrificio proveería la redención para Israel.

En este breve documento, queda más que demostrada,  por lo tanto, la importancia que tuvo el cordero y todo lo que le rodea (figura del pastor, sacrificio, fiesta de pascua…) en el momento de la llegada de Jesús a la Tierra, dentro de la religión judeocristiana.

 

FUENTE: https://www.gotquestions.org/Espanol/Jesus-Cordero-Dios.html

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